Las conductas desafiantes en niños son un fenómeno común que podemos vivir en el proceso de la crianza de nuestros hijos, lo que puede generar preocupación en la familia. Estas conductas pueden incluir algunas acciones como: desafío a la autoridad, agresividad o la negativa a seguir normas y reglas establecidas. A menudo, estas conductas surgen como una forma de comunicar frustración, necesidades emocionales no satisfechas o dificultades para manejar las emociones. Si bien es normal que los niños experimenten momentos de gran desafío, cuando estas conductas se presentan de manera frecuente o intensa, pueden interferir con su desarrollo social, académico y emocional.
Conductas desafiantes
El comportamiento desafiante es cualquier conducta que interfiera con el aprendizaje, el compromiso y las interacciones sociales de un niño con sus compañeros o adultos. El comportamiento desafiante también tiene efectos negativos a corto y largo plazo en los niños. Esto no solo debemos limitarlo a las agresiones, pues existen otros comportamientos como: no seguir instrucciones o normas, hacer berrinches, escaparse de alguna actividad académica, hacer uso de palabras no adecuadas, entre otras.
¿Por qué mi hijo tiene un comportamiento desafiante?
Los niños se involucran en conductas problemáticas para comunicarse. Siempre se debe considerar la conducta problemática como un intento de comunicación, y deben determinar qué habilidad necesita el niño aprender a fin de reducir la necesidad de la conducta problemática o qué modificación del entorno hace que la conducta sea innecesaria.
Existen cuatro funciones de la conducta que me permiten identificar el mensaje detrás de la acción:
- Acceso
Como indica su nombre, el niño quiere obtener algo o evitar que se le retire algún objeto. Este puede ser mediado socialmente. - Atención
El niño quiere recibir atención del ambiente, ya sea, buscando elogios o reprimendas. - Escape
Busca evitar cumplir alguna demanda o pedido. - Automática
Conductas que aparecen sin la presencia de otra persona. Estas se asocian más a esas acciones que te permiten regularte. Ejemplo: mover un pie, apretar las manos, jugar con el cabello.
Estrategias para mejorar el comportamiento
Cuando existen varias conductas desafiantes, es importante establecer prioridades. Tal vez primero quiera enfocarse en conductas que son particularmente peligrosas, o en habilidades que ayudarían a mejorar las situaciones en varios escenarios conductuales. Recuerde plantearse metas que sean realistas y significativas. Empiece con pequeños pasos que puedan desarrollarse con el tiempo.
- Organice y proporcione estructura: Proporcione horarios, rutinas claras.
- Comunicación: Sea claro con lo que espera de la conducta del niño y déjeselo saber.
- Anuncie las transiciones y los cambios: Reconozca que los cambios pueden ser bastante perturbadores, especialmente cuando son imprevistos. Anuncie los cambios y explíquele conforme a su edad y habilidades.
- Cumpla lo que promete: Trabaje que su sí sea sí y que su no sea no. Trate de no dar mensajes ambiguos con la forma en cómo actúa luego de decir algún mensaje.
Conclusión
En conclusión, las conductas desafiantes son un desafío que puede surgir por diversas causas, desde factores emocionales y psicológicos hasta influencias del entorno social y familiar. Es por esto, que es necesario abordarlas de manera efectiva, lo cual requiere un enfoque integral que considere tanto las necesidades del individuo como las dinámicas que influyen en su comportamiento.
Por,
Nicole Álvarez Vidal
Analista del comportamiento aplicado.