Indiscutiblemente el número de divorcios hoy en día en nuestra sociedad es muy alto. Una de las grandes preocupaciones de los padres a la hora de tomar esta decisión es el efecto que esta tendrá en sus hijos.
Todo proceso de separación trae consigo, no solamente para los adultos, sino para el resto de la familia, diversas emociones que se pueden poner de manifiesto en forma de ira, tristeza, frustración, preocupación y que van a pasar a ser situaciones normales dentro del proceso de duelo que vive el sistema familiar, debido a que hay una pérdida importante, que hace el trayecto mas difícil, sobre todo cuando hay niños de por medio.
Tomar decisiones como no hablar, ocultar y mentir, las cuales son comúnmente utilizadas como medio protector para que “mi hijo no sufra”, se podrían convertir en comportamientos altamente destructivos. Aunque la decisión de divorcio no se le haya comunicado a los hijos, es probable que desde mucho antes, ellos sospechen que algo anda mal en la relación de sus padres, teniendo como resultado mayores niveles de ansiedad, ira y preocupación, incluso por encima de los que ya genera el divorcio como tal.
Como terapeuta familiar, mi objetivo es velar por un sistema familiar funcional y sano, es por esto que para ayudar a los hijos en un proceso de divorcio es recomendable que:
- Ambos padres sigan implicados en la vida del niño, que las cosas no hayan funcionado como pareja no quiere decir que no funcionen como padres. Me separo de mi pareja sin embargo no de mis hijos.
- No dejar las cosas a la imaginación del niño o adolescente, el silencio de los adultos solo agrava la situación. De ser posible den la noticia juntos, él/ella merece saber lo que pasa.
- Evitar comentarios negativos respecto al padre o madre que permanece ausente, tu hijo va a crecer y podrá sacar sus propias conclusiones al respecto.
- Que el hijo siempre tenga claro que lo que esta pasando no es por su culpa y mucho menos que en sus manos estaría que estuvieran juntos.
- Asegurarle al niño que los dos lo siguen amando, que seguirán siendo sus padres y que sus necesidades siempre serán cubiertas.
- Evita los cambios. Las rutinas aportan seguridad en el niño, por lo que alterar su día a día podría desestabilizarlo.
- Esta demostrado que la psicoterapia favorece a que el proceso sea mas llevadero, por lo que de ser necesario, buscar ayuda de un profesional de la salud mental siempre servirá para que la familia pueda drenar sus emociones en un espacio neutro, que velará por los mejores beneficios para todos.
Comprender que las cosas no están funcionando como deberían y que funcionarían mejor estando separados, requiere de mucho valor. Al final los hijos lo terminarán entendiendo y se adaptarán a los cambios.
Por: Julissa Herrera M.A
